¿Cómo formar apuntadores de AT4?

Por el Capitán Maximiliano Ezequiel LUNA

Este articulo logra que aquellos que intervienen en el adiestramiento tengan una guía evolucionaria, complementaria, subordinada al reglamento y enriquecida de su formación previa en la Escuela de Infantería, y con experiencias nuevas de este Instituto de Perfeccionamiento, para que junto a la constante auto preparación y las “propulsantes” instrucciones sistemáticas y asistemáticas que vienen impartiendo, se conviertan en maestros.

Como dijo Cicerón “Una cosa es saber y otra saber enseñar… y lo último es todo un arte”.

Como todo lo relacionado con el tiro (materia más importante de la milicia) para alcanzar resultados satisfactorios, se necesitan TIEMPO, CONVENCIMIENTO, MUNICIÓN Y MAESTROS. Los dos primeros son responsabilidad estricta e intransferible de los jefes de subunidad y de nadie más. Con respecto a la munición; corre ya la asignación anual con la cantidad necesaria para todo el proceso. Para la contribución a la formación de maestros está la Escuela de Infantería (Ec I) y en tal sentido se han dictado cursos e innumerables capacitaciones logrando que en cada elemento del arma de Infantería y Caballería que posee el medio en cuestión tenga personal capacitado.

Desarrollo

El proceso de formación del Apuntador de AT4CS HP formará parte, al igual que el de los demás sistemas de armas, de la programación normal del año militar y tendrá las siguientes características:

  1. Será permanente; en el ámbito de la subunidad, evitando que solo exista un núcleo centralizado estilo cursillo.
  2. Será progresivo.
  3. Será integral; con constante relación con las bases fundamentales del tiro, contenidos básicos de combate y otros sistemas de armas.
  4. Deberá primar la práctica por sobre la teoría.
  5. Deberá ser estrictamente formal y con metodología para enseñar y evaluar estilo orden cerrado, contribuyendo así a la mecanización de los procedimientos de manipulación del arma para lograr un apuntador hábil y rápido.
  6. Deberá tender a la integración cohesionada del apuntador al resto del grupo aprovechando cada oportunidad ~ aún con apuntadores no certificados ~ para que el resto del grupo los vea, los integre y los considere como una herramienta esencial para favorecer las maniobras de equipo y dar protección antitanque; siendo éste último su rol principal.

Resumiendo las competencias formales enumeradas en el reglamento de AT4, el apuntador de AT4CS HP debe ser competente para destruir un vehículo blindado a muy corto alcance desde un campo abierto o desde un espacio confinado de forma rápida, precisa y segura.

Tal competencia existirá si el apuntador tiene las siguientes capacidades:

1. Capacidad de disparar el arma con rapidez, precisión y seguridad.

2. Capacidad de identificar amenazas blindadas, tipos de blindaje y sus vulnerabilidades.

Camino a recorrer

El proceso de formación de los apuntadores de AT4 busca alcanzar, para cada capacidad enumerada más arriba, los estándares mínimos de aprobación (que permitirán orientar las estrategias metodológicas para evaluar) detallados a continuación:

Similar a las demás armas portátiles, la generalidad del proceso educativo tiene el siguiente curriculum:

Metodologías para Enseñar y para Evaluar

Formar apuntadores de AT4 consiste en recorrer el camino detallado arriba utilizando los recursos, asignando el tiempo y aplicando las metodologías adecuadas para poder enseñar y evaluar correctamente.

Entonces cabe preguntarse; ¿Qué ayudas de instrucción utilizo? ¿Cómo invierto y distribuyo el tiempo disponible? ¿Cuál es la mejor forma de enseñar y de evaluar? La respuesta a estas preguntas son las teclas que el maestro (instructor/ subinstructor) debe presionar para formar apuntadores competentes.

Ayudas de instrucción

Tales ayudas deben ir dirigidas a las siguientes particularidades para formar apuntadores de AT4:

  1. ¿Mejores ayudas de instrucción? El arma, un blanco y terrero variable.
  2. Como ayuda de memoria y al comienzo de las prácticas de los procedimientos de manipulación del arma (inspección previa al disparo, preparación para el tiro, etc), es recomendable que el apuntador tenga una cartilla/ tarjeta con los pasos del procedimiento correspondiente hasta que, luego de haberlo practicado y leído cientos de veces, lo sepa de memoria).
  3. A excepción de la IPD (inspección previa al disparo), todos los demás procedimientos de manipulación del arma se deben enseñar, practicar y evaluar apuntando a un blanco (puede ser un vehículo de combate, un VUG U416 (UNIMOG), un vehículo cualquiera o un dibujo con una imagen de puntería coherente, la ubicación del blanco y su perspectiva cónica frontal deben permitir que el vehículo dibujado se aprecie de dimensiones reales).
  4. Para la práctica de tiro en espacio confinado; en todas las oportunidades de instrucción, las dimensiones del recinto elegido deben ser las adecuadas para un disparo seguro (3 x 3 m de lado, 2, 5 m de altura y con dos aberturas). Por supuesto que en una situación de combate ningún apuntador va a mensurar en detalle el recinto desde el que piensa ejecutar un disparo pero acostumbrarlo a las dimensiones seguras va a generar en él la capacidad de valorar el espacio de un local de forma rápida.
  5. Los blancos para el tiro con AT4CS HP deben ser de dimensiones reales (mínimo 2 m de altura por 4, 5 m de lado) y de un color similar a un blindado. Hay que evitar ejecutar tiro sobre chatarra pequeña como armarios de chapa, una caja fuerte, etc. así como también blancos excesivamente grandes (como un micro o un conteiner de 40 pies). Es importante aprovechar cada costosa oportunidad de tiro con el arma pre – cargada para apreciar los efectos pos blindaje, producidos por el proyectil HEAT y para ello se pondrán trozos de carne, maniquíes, equipo de rezago, etc.

Tiempo disponible

Existe un camino a recorrer (el indicado más arriba), tenemos las ayudas de instrucción y tenemos el tiempo disponible que debemos distribuir. Con respecto a esto último es necesario asignar la masa del tiempo a un tema puntual y, una vez alcanzada esta parte del curriculum, debemos repetirlo muchas veces todas las semanas y es el PROCEDIMIENTO DE PREPARACIÓN PARA EL TIRO (PPT).

Se le irá dando progresión aumentando la incomodidad, las condiciones de visibilidad, las posturas de tiro, etc. El PPT es el tema más importante y al que más tiempo se le debe asignar, ¿Cuánto tiempo?

Mínimo una hora semanal, detrás de la subunidad, dentro de un local cualquiera que tenga dimensiones que permitan el tiro desde un espacio confinado, en cualquier lugar, donde los jefes de grupo decidan y que de ellos dependa; ¿Cuándo? en ese rato que queda después del almuerzo, vestidos del uniforme que sea, luego del trote de subunidad… Debe ser un hábito (y mientras tanto el resto del grupo practica cambios de cargador y solución de interrupciones con sus fusiles).

Mejor forma de enseñar y de evaluar

No hay misterios para revelar con respecto a esto; la práctica es la única manera, no obstante, existen dos metodologías especialmente aptas para este nivel, deben ser revalorizadas y ellas son:

1. El “estilo” orden cerrado para enseñar mejor (si, practica y sus variantes).

2. Las plazas de puntería y plazas de tiro.

Practica estilo orden cerrado, todos perfectamente alineados, gobernada primero y luego independiente, respetando estrictamente las voces de mando.

Practicar así innumerable cantidad de veces y cuando el operador alcanza los tiempos del estándar mínimo de aprobación, lo colocamos en una plaza de puntería rompiendo todo tipo de esquemas, luego nuevamente a la práctica formal. Cuando, por problemas del combate la carga emocional le impida pensar florecerán sus destrezas y estas se obtienen de manera metódica, repetitiva y formal. Con respecto a las plazas (primero de puntería individual, luego con todo el grupo, más adelante de tiro individual y seguidamente meto a todo el grupo), tanto como forma de enseñar como estrategia de evaluación (formativa y sumativa) constituyen, según lo experimentado en la Escuela de Infantería, la forma más integral y adecuada para este rol de combate (y tantos otros).

Es en las plazas donde mezclamos los contenidos de tiro y de combate y sometemos al individuo o fracción participante a la solución de problemas / dilemas operativos que deberá enfrentar aplicando todo tipo de conocimientos y destrezas con un solo limite; la creatividad y calidad de quien lo planifique y dirija.

Conclusión

El Ejército Argentino, viene recuperando la capacidad de lucha antitanque y en tal sentido se están cubriendo los rangos muy corto y corto alcance con los medios más modernos del mundo.

El equipamiento (ya en manos de los operadores), la doctrina y conceptos de empleo (con difusión a través de cursos y capacitaciones de la Escuela de Infantería, con reglamentos ya en vías de publicación), y las organizaciones para operar dichos medios (existentes ya en los cuadros de organización), comienza la parte difícil del camino que consiste en transformar al AT4 en un medio, como el FAL por ejemplo, conocido y dominado por todos.

Esta parte del camino está en manos de los jefes de subunidad, de los jefes de sección y principalmente de los jefes de grupo, y se logra simplemente utilizando frecuentemente los AT4 y dándoles a los apuntadores instrucción de buena calidad.