Ataque a DarwinLa guerra de Malvinas enfrentó a la Infantería Argentina con un enemigo superior, en prácticamente todos los aspectos que se requieren para un combate moderno.

Su prestigio se nutrió del esfuerzo y sacrificio de sus integrantes. Los infantes de malvinas combatieron heroicamente.

Primó la clara convicción de que el cumplimiento de la misión y la defensa de la patria no tiene precio ni valor. Así iniciaron su marcha hacia las turbas malvinenses. Ello sucedió por el mes de abril. Algunos de los integrantes de estas filas, marchaban a la lucha sin haber completado la instrucción básica, y todos carecían del equipo y armamento que el ambiente geográfico y el oponente exigían.

Asimismo la mayor parte de los elementos de combate de la Infantería que fueron trasladados a Malvinas, provenían de climas menos severos que el que debían enfrentar en las islas.

Empero, durante la campaña, dieron sobradas muestras de valor, coraje y heroísmo. Combatieron de día y de noche, manteniendo interminables guardias, operando casi sin descanso, respondiendo y reaccionando con el ímpetu propio del infante, con un denuedo que sorprendió a un enemigo que al finalizar el conflicto, reconocería a nuestros combatientes.

Grupo Tiro AvanzandoCiviles y militares de las tres fuerzas dejaron todo, pero la decisión del combate pesó sobre la Infantería de ambos ejércitos, cuyos integrantes imponiendo la ley de la bayoneta, combatieron cuerpo a cuerpo, palmo a palmo, con lo que se tenía y como se podía. De esta manera, su sangre regó la tierra malvinense, y sus mochilas guardaron una página más para el legajo de sus glorias.